Alcachofas guisadas al vino (Artichokes stewed in wine recipe)

Alcachofas guisadas al vino (Artichokes stewed in wine recipe)

Hola a tod@s!!!!!

¿Cómo va esta semana??? Hoy os traigo una receta de esas que yo no podía tomar hace nada…y ahora me encantan!!!!

Creo que conté en el post de la «Paella de retales» que una comida que yo no soportaba era la paella….y ahora me encanta…sobre todo con pescado…pues bien, otra de mis «bestias negras» eran las alcachofas….y en este caso no tengo explicación a tamaña animadversión….ni recuerdo que de pequeña me supusiera un trauma comérmelas..máxime cuando mi madre las hace riquísimas….pues bien, hace cosa de dos meses después de un ensayo con el Coro (si, si, estoy en un coro rociero….desde hace 20 años más o menos…mi Coro Rebalae de Málaga), mi madre me ofreció llevarme alcachofas para mi marido…porque ella sabía que  a mi no me entusiasmaban…total, que cuando llegué a casa para cenar, me puse a comerlas y qué ricas que están!!!!!! Desde entonces no sólo mi madre me las sigue suministrando, sino que yo mismas las he preparado, como en este caso.

La receta que os pongo es la que hace mi madre, y para mi gusto es light total y muy buena de sabor…si lo acompañáis con un poco de jamón serrano al lado…éxito seguro!!!!

Preparación:

  • 1 kg. de alchachofas.
  • 2 dientes de ajo.
  • Un chorro de vino blanco.
  • Agua.
  • Sal.
  • Aceite.

Preparación:

Limpiamos las alcachofas quitándoles las hojas más duras de fuera y cortando un poco el tallo, las cortáis o por la mitad o a cuartos, yo las partí por la mitad. Las ponéis en un bol o cuenco con agua con limón. Reserváis.

En una cazuela grande ponéis agua. La suficiente para que las cubra, no mucha más….no queremos que se nos ahoguen con el agua y la lleváis a ebullición. Incorporáis un poco de sal, los ajos picaditos y el chorro de vino blanco y a continuación las alcachofas y las cocináis durante unos 15 o 20 minutos o hasta que veáis que están blanditas.

Escurrís las alcachofas y ya está. Las podéis consumir directamente calientes o si son para el día siguiente, podéis meterlas en el microondas a potencia baja durante unos minutos hasta que templen.

1 Comentario
  • Cecipereza
    Publicado el 18:04h, 11 mayo

    ¡Qué ricas! Yo sí tengo un pequeño trauma con ellas, de pequeña me las ponían con un montón de las hojas duras de fuera y recuerdo que me aburría muchísimo eso de pasarme una hora masticando hierbajos llenos de hebras para conseguir una mínima cantidad de sabor, ni que fuera una vaca! Ahora bien, cuando llegabas por fin al corazón era como desenterrar un maravilloso tesoro, ¡qué cosa más buena! Será por eso que ahora cuando las hago dejo casi «pelaos» los corazones, me cunde bien poco el kilo, la verdad… Bstos!

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